Al reconocer que Dios Padre (Jehová) nos escogió desde antes de la creación del mundo y nos predestinó para conocer el camino, la verdad y la vida que es Jesucristo, y por su Santo Espíritu nos abrió los ojos con el fin de ver la incomparable gloria y gracia que es conocerlo.
Sabiendo que Jesucristo nos ha dado ejemplo para ser verdaderos hijos, discípulos y siervos, creemos que, al igual que Jesús vino para servir y no para ser servido, nosotros disponemos nuestro espíritu, alma y cuerpo para el servicio del Señor (Diaconado), con la finalidad de servir, ayudar, gestionar y ministrar las almas, ejecutando esta misión en nuestra familia, iglesia y el mundo entero. Así como Jesús lo hizo, nosotros seguimos su ejemplo.
El diaconado es un cimiento esencial en la iglesia, enfocado en el servicio y la atención a las necesidades de la comunidad. Siguiendo el ejemplo de Jesucristo, los diáconos se dedican a promover la compasión y el amor en acción, recordando que cada acto de servicio puede abrir puertas para el evangelismo.
El vínculo entre el diaconado y el evangelismo es fundamental. Al atender las necesidades de los demás, no solo brindamos apoyo físico, sino que también creamos oportunidades para compartir el mensaje de salvación. Jesús nos enseñó en Mateo 5:16: “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Las actividades de servicio, como las visitas a enfermos, el apoyo a familias necesitadas y la organización de eventos comunitarios, son formas concretas de demostrar el amor de Cristo y atraer a otros hacia la fe. En Hechos 6:2-4, vemos cómo los apóstoles delegaron el servicio a los diáconos para enfocarse en la oración y la predicación, lo que subraya la importancia de un ministerio activo y efectivo.
A través del servicio, los diáconos cumplen con el llamado de Santiago 2:17: “Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.” Al integrar el servicio y el evangelismo, nuestro ministerio no solo impacta vidas, sino que también fortalece la misión de la iglesia en el mundo.

¿Que es un diacono, diaconiza?
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